El vendaje de Robert Jones es una técnica muy utilizada en veterinaria con el objetivo de limitar la movilidad y comprimir la extremidad en casos de traumatismos, fracturas, luxaciones.
Este tipo de vendaje, que consiste en muchas capas de material blando, se utiliza principalmente en situaciones de emergencia o como un vendaje temporal.
A lo largo de los 13 módulos del Posgrado en Cirugía Ortopédica semipresencial, aumentarás tu confianza ante enfermedades articulares, reparación de fracturas, cirugía de columna y mucho más.
Colocaremos las vendas de algodón o el material acolchado alrededor de la extremidad afectada asegurándonos de proporcionar una buena cobertura y protección. Es importante que el animal se encuentre en una posición cómoda y segura. Tras ello, aplicaremos una gasa elástica sobre el algodón para comprimirlo y producir una tensión uniforme a lo largo del vendaje. Debemos evitar una compresión excesiva que pueda comprometer la circulación sanguínea.
Finalmente, fijaremos el vendaje con material adhesivo. Nos aseguraremos de que el vendaje está firme pero no demasiado apretado.
Los dedos de los pies quedarán visibles en la parte inferior del vendaje y deben revisarse al menos dos veces al día para detectar signos de hinchazón, humedad o dolor.
Es fundamental mantener el vendaje limpio y seco durante todo el tiempo que esté colocado. Por esta razón, el paciente debe permanecer en interiores y con movilidad restringida. Si es necesario que el animal salga, para hacer sus necesidades, se debe proteger el vendaje cubriendo completamente la pata y el vendaje con una bolsa de plástico. Esto es imprescindible incluso si el suelo parece seco, ya que las mascotas pueden orinar accidentalmente sobre el vendaje, lo que haría necesario reemplazarlo.
Siempre que el vendaje se mantenga limpio y seco y los dedos no presenten hinchazón ni molestias, podrá permanecer en su lugar durante varios días, hasta que el animal esté lo suficientemente estable para continuar con el tratamiento.