Los protozoos parásitos del género Leishmania, en especial del Leishmania infantum producen la leishmaniasis, una enfermedad muy grave que se transmite por las picaduras de un flebotomo que han picado previamente a perros ya infectados.
Este pequeño insecto similar a un mosquito necesita unas condiciones determinadas para hacer su actividad. Les atrae la luz, se alimentan de fuentes naturales de azúcar y las hembras necesitan ingerir sangre para hacer las puestas de huevos. Descansan y se reproducen en lugares oscuros y ricos en materia orgánica. Aunque se trata de una patología presente, sobre todo, en zonas tropicales y subtropicales se dan cada vez más casos en España, y, en especial, en todos los países de la cuenca mediterránea.
Esta enfermedad es una zoonosis (también afecta a las personas) pero, al igual que a los perros, solo se transmite en el momento que el mosquito succiona la sangre e inocula el parásito.
Existen dos tipos de leishmaniasis canina: visceral y cutánea siendo esta última la más frecuente.
Aunque los síntomas pueden parecer menos graves en comparación con la forma visceral, sigue siendo una enfermedad crónica que puede afectar seriamente la calidad de vida del perro.
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Afecta principalmente a los órganos internos, como los riñones, el hígado y el sistema digestivo. Es una de las formas más graves de la enfermedad y requiere un diagnóstico y tratamiento temprano.
Es importante destacar que los tratamientos no eliminan completamente el parásito, pero ayudan a reducir los síntomas conduciendo a una mejoría clínica notable.
En la mayoría de los casos se recomienda un tratamiento combinado que incluye un fármaco leishmanicida (antimoniato de meglumina o miltefosina) y un fármaco leishmaniostático (alopurinol)
La leishmania en perros es una enfermedad grave que puede afectar a diferentes órganos y comprometer la calidad de vida del animal si no se trata a tiempo. La prevención es fundamental (se ha demostrado ampliamente que el uso de insecticidas tópicos en forma de collares o de aplicaciones spot-on reduce la transmisión) al igual que su detección temprana.
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